En la entrada anterior te conté qué hace un director financiero externo. Hoy toca la pregunta que viene justo después, siempre: «¿y cuánto me cuesta?». Vamos con números.
El coste real de un director financiero en plantilla
Un director financiero a jornada completa en España supone un salario alto más cotizaciones, bonus y la inversión de tiempo en encontrarlo. Para una pyme de tamaño medio es un coste fijo que se paga todos los meses, tenga o no trabajo suficiente para esa dedicación. Y la mayoría de negocios pequeños no necesitan cuarenta horas semanales de dirección financiera.
Qué cambia con un modelo externo
Pagas por las horas y el nivel de seguimiento que tu empresa necesita. Sin plantilla, sin cotizaciones adicionales, sin compromiso de contratación indefinida. Si hoy necesitas revisión mensual de números y mañana te basta con una trimestral, el servicio se ajusta; una nómina no.
Qué controlas a cambio
Rentabilidad real por línea de negocio, previsión de caja para no llevarte sustos, y decisiones de inversión o financiación apoyadas en datos. En conversaciones con el banco, además, llegar con tus ratios claros —endeudamiento, solvencia— cambia por completo cómo te escuchan.
¿Es solo para empresas grandes?
Al contrario: es justo para el autónomo con equipo y la pyme española que ya factura lo suficiente como para que los errores duelan, pero aún no puede o no quiere asumir un directivo fijo. Trabajo en remoto con negocios de toda España, con reuniones periódicas y acceso a tus cifras.
Cómo lo trabajo yo
Dentro de la consultoría financiera te acompaño mes a mes con el criterio de un director financiero, ajustado al tamaño de tu negocio. Puedes empezar con la calculadora gratuita y, si quieres hablar de tu caso, escríbeme por aquí.
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