En una entrada anterior te expliqué qué es un organigrama y cómo montar el tuyo desde cero. Hoy vamos un paso más allá: te enseño cómo suele quedar en la práctica, según el tamaño de tu equipo, para que cojas la idea y la adaptes a tu caso sin partir de una hoja en blanco.
Si sois entre 1 y 5 personas
A este tamaño, lo normal es que tú estés en casi todas las cajas del organigrama, y no pasa nada, es lo esperable. Lo importante aquí no es repartir funciones entre mucha gente, porque no la hay, sino tener escrito con claridad qué haces tú y qué hace cada una de esas personas. El organigrama típico es plano: tú en la parte de arriba, y debajo, una línea por persona con sus funciones principales, sin más niveles. El objetivo en esta fase no es delegar todavía, es que quede negro sobre blanco quién hace qué, para detectar huecos antes de que se conviertan en problemas.
Si sois entre 6 y 20 personas
Aquí es donde suelo ver los organigramas más desordenados, porque el negocio ha crecido más rápido que su estructura. Lo que recomiendo es agrupar por áreas funcionales claras: ventas, operaciones, administración, y quien haga de responsable de cada una, aunque ese responsable seas tú en dos de las tres áreas todavía. La clave en este tramo es identificar qué área necesita ya una persona de confianza al mando, distinta de ti, porque es la fase donde más pymes se quedan atascadas: siguen centralizando en el dueño decisiones que ya deberían estar repartidas.
Si sois más de 20 personas
A partir de aquí ya conviene un organigrama con más niveles: responsables de área, y dentro de cada área, quien lleva el día a día. La estructura funcional sigue siendo la más habitual, pero empieza a tener sentido separar, por ejemplo, la parte comercial de la parte de producción con mandos intermedios propios. Aquí el riesgo ya no es la falta de estructura, sino la estructura mal definida: demasiados niveles para el tamaño real, o responsables sin autoridad real para decidir.
Lo que no cambia con el tamaño
Da igual si sois 3 o 30: el ejercicio de fondo es el mismo que te expliqué en la entrada anterior sobre el organigrama de empresa [enlazar aquí a esa entrada una vez publicada]: escribir las funciones reales, agruparlas, asignarlas y dibujar quién reporta a quién. Lo único que cambia es cuántos niveles y cuánta gente hay en cada caja.
Si quieres que lo revisemos juntos
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